
Hace once años ya.
Once años de ese viaje.
Once años de esa plaza, esa espera.
Once años de ese punto que estuvo a cambiar mi vida.
Once años de ese evento, de esa sonrisa.
La misma que dio origen a este cuaderno de notas.
Estas hojas sueltas escritas en el tiempo.
Esa historia comenzó mucho antes, pero llegó a su cúspide un 16 de Octubre.
Un viernes 16 de Octubre, igual que hoy.
Igual que hace once años.
Once años de este momento en mi vida.
Ese cruzar el Rubicón.
Ese momento que estuvo a punto de llevarla por otros rumbos.
Es bello recordarlo, a fin de cuentas, somos también lo que vivimos.
Somos lo que hemos experimentado, lo que tocamos, lo que soñamos.
Somos también lo que recordamos.
Aunque no vivamos en los recuerdos.
Mi vida es otra. Definitivamente.
Mi vida ahora es muy diferente de lo que pudo haber sido.
Alejada de ese y de todos los caminos que pude haber tomado.
En esta posibilidad, de todas las posibilidades.
En esta improbabilidad de coincidencias, la veo y la reconozco.
Recuerdo lo que fue y lo recuerdo con una enorme sonrisa.
Y sonrio porque soy feliz.
Porque mi vida es la mejor que puede ser.
Y la mejor que puede haber sido.
No existe otro lugar más que el aquí.
Y no hay mejor compañia que la que está conmigo.
No hay mejor amor que el de mi Princesa,
ni mejores sonrisas que las de mis hijos.
Ahora, en este momento.
Soy feliz, estoy completo.
Estoy aquí.
10/16/2009 12:00:00 AM |
Trata de:
reflexión
|
10
comentarios






